Plantar calsots es más sencillo de lo que parece. Si has comprado cebollas para hacerlos y tienes un trozo de tierra, en pocos pasos puedes poner la base de una calsotada futura. Aquí te explicamos el proceso paso a paso.
Cuándo se planta
La época ideal es la segunda quincena de septiembre, aunque se puede empezar a mediados de agosto o alargarlo hasta finales de octubre, según cuándo se quiera hacer la cosecha. Plantar más tarde suele significar cosechar más tarde.
Preparar la tierra
Antes de nada, la tierra debe estar bien labrada y esponjosa. Si puedes, abónala con productos naturales (estiércol). El calsot necesita bastante agua de manera regular: si la zona es seca, valora llevar un registro de lluvias para saber cuándo no hay que regar.
La variedad de cebolla
Para obtener un auténtico calsot —especialmente si quieres cumplir el reglamento de la IGP «Calsot de Valls»—, debes utilizar la variedad Blanca Tardana de Lleida. También están las nuevas variedades Roquerola (temprana) y Montferri (tardía), desarrolladas por la Fundació Miquel Agustí.

Hacer los surcos
Hay que hacer surcos con una separación de 60 a 70 cm entre uno y otro. La separación exacta depende de la herramienta con la que calzarás después: más distancia si usas tractor, menos para una plantación pequeña con azada.

Plantar las cebollas
Plantar la cebolla tiene tres reglas de oro:
- Al fondo del surco, no en la parte alta. Esto es esencial para que después podamos calzarlas con la tierra que ha quedado en los lados.
- Raíz abajo, punta arriba. Puede parecer trivial, pero hemos visto de todo.
- Distancia de 20-25 cm (un palmo) entre una cebolla y la siguiente.

¿Y la cabeza de la cebolla? ¿Se corta?
Aquí hay dos escuelas. Tradicionalmente, algunos productores cortan la parte superior de la cebolla antes de plantarla para que los calsots queden más espaciados. Otros, como nosotros, la dejan entera: cortarla acelera la salida del brote y preferimos dejar el proceso natural. Tú mismo según la experiencia que vayas acumulando.
Tapar y regar
Una vez plantadas, tápalas ligeramente con tierra y empieza a regar. Dos veces por semana con bastante agua será suficiente. Cuando los primeros brotes empiecen a salir ya será la hora de empezar a calzar.
¿Y ahora qué?
El siguiente paso es aprender a calzar los calsots: la técnica de cubrirlos de tierra para que se alarguen y obtengamos la parte blanca de 15-25 cm.


